Parque Lineal La Camelina, el tesoro del río Cupatitzio.
La neta, Uruapan es abundancia, es naturaleza y creación divina, es tan hermoso que hasta el diablo se quiso apoderar (clic) sin éxito de nuestro territorio. Y es que en este paraíso del cual el Parque Nacional es el principal protagonista, se desprenden otros encantos, uno de ellos es el Parque Lineal La Camelina.
Antes se conocía como "La espumita"
Antes de que existiera el Parque Lineal La Camelina y antes de los andadores de piedra, ya era un desmadre, solo que de otro tipo. Mi bisabuela (que en paz descanse, pero que si me ve fumando aún me jala las orejas) contaba que hace décadas, este lugar era el balneario del pueblo. Se cuenta que muchas parejitas ahí se iban a quitar el calor ( metiéndose al río mal pensados ). Los morros del barrio de Santiago se aventaban clavados en el río Cupatitzio, mientras las familias armaban el picnic en la orilla. Olían a tierra mojada, a tortilla tostándose en el comal y a pinos que veían todo el desmadre desde arriba.
Tramo del río Cupatitzio en la entrada del Parque Lineal La Camelina / Clic en la imagen para ver el video
Pasó el tiempo y en 2013 el gobierno le metió una lana. No fue para clavarse el varo, sino para que el lugar tuviera más encanto. Construyeron 540 metros de andadores de piedra labrada, pegados al río como si le hubieran puesto una banqueta al agua. El pedo era que los uruapenses y los turistas pudieran admirar de cerca el río que le da vida a este lugar. Sin miedo a resbalarse, sin tener que meterse entre los matorrales. Nomás tú, la piedra, el agua cantando y ganas de no moverse de ahí.
Caminar por La Camelina es otra onda (clic). El río está ahí, a la par tuya, tan cerca que podrías meter la mano y sentir el agua fría chocando contra los dedos. Los andadores están hechos de piedra labrada, de esas que no resbalan, y los árboles crecen tan tupidos que en algunos tramos parecen un túnel verde. No hay música de fondo, no hay vendedores ambulantes interrumpiendo, solo el ruido del agua, tu respiración y, si te da por pensar un montón de pendejadas pero poco a poco se te van a ir olvidando.
Sendero con restaurante a un costado del Parque Lineal La Camelina / Clic en la imagen para ver el video
Lo chingón de La Camelina es que llegan turistas, llegan locales, y todos conviven en el mismo espacio como si todos pertenecieran a ese lugar. Señoras que caminan despacio por el andador, viejitos que se sientan en las bancas a ver cómo pasa la vida sin hacer nada y otros que llegan con su celular, sus ganas de foto y su curiosidad de saber qué pedo con este lugar y por ultimo los chiquillos que se asoman al río a ver si ven algún pez, que por cierto casi nadie sabe que el río Cupatitzio es el hogar del Allotoca catarinae, un pez endémico que no existe en ningún otro lugar del planeta.
Al llegar casi al final, te vas a topar con la hermosa cascada de la espumita. El agua cae entre las piedras con un ruido que te borra cualquier problema o preocupación que te cargues. Quédate ahí cerca, sentado, parado, hincado, acostado o como quieras, pero simplemente quédate viendo caer el agua, respira hondo y date cuenta que es tu premio por haber terminado el recorrido, al menos de esa etapa del Parque Lineal por que existe una segunda etapa que vas a descubrir dando clic aquí.
Recomendaciones, horarios y cómo llegar
El Parque Lineal La Camelina no tiene letrero gigante ni estacionamiento con vigilante, pero llegar no es tan complicado como parece. A un costado de la entrada principal al Parque Nacional, ubica la Capilla de Santo Santiago, en esa esquina hay una callesita, caminar por ahí y más delante te vas a topar con unas escalinatas de piedra que bajan. Esas son, no hay falla. El horario es de lunes a domingo de 8:00 am a 5:00 pm, así que no llegues tarde o te quedas viendo cómo cierran las puertas. Y lo mejor de todo: es totalmente gratuito. Llega con calzado cómodo, lleva agua por que sí da sed el recorrido y no se te ocurra meterte al agua por que no está permitido. Nomás camina, respira y escucha cómo el río te canta.